En el año 2002, Mukhtar Mai fue violada por un grupo de hombres en la provincia de Punjab, Pakistán. Este no fue un hecho aislado, sino una decisión tomada y ejecutada por miembros de un consejo tribal. Pura tradición en acción.¿La razón? El hermano de la chica había sido acusado de tener una relación con una mujer de una casta "superior". Para expiar el "pecado" del chico, se decidió violar a su hermana. La violación, aparte de la pesadilla que representa para cualquier persona, en Pakistán tiene una implicación tremenda: una mujer violada nunca podrá casarse, ha sido "desgraciada".
Pero Mukhtar Mai decidió desafiar la "tradición", esa misma tradición que fue herramienta de su martirio. Primero, contra toda costumbre, denunció a sus agresores ante la ley, sentando un importante precedente. Y segundo, optó por casarse con uno de los policías que la resguardaba debido a la enorme notoriedad de su caso.
Mukhtar no sólo decidió desatender completamente la tiranía de la "tradición", sino que ahora dirige una escuela en Mirwala y es una conocida activista por los derechos de la mujer. Innumerables publicaciones le han dedicado elogiosos artículos y la revista Glamour la declaró "Mujer del Año".
Definitivamente las cosas están cambiando, mucho y para bien.
AP Foto/Anjum Naveed, Archivo
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